VIAJE EN EL TIEMPO

Cuando pensamos en viajar, pensamos en desplazarnos en el espacio pero... ¿qué pasa con nuestro viaje en el tiempo? ¿Qué pasa con ese viaje que realizamos cada día y que muchas veces vivimos inconscientemente? Es el viaje más importante: es nuestra vida. Un viaje único e irrepetible que nos lleva a través de vivencias únicas e irrepetibles.
Cada sobre guarda una sorpresa y día a día nos acercamos a la Navidad
El tiempo pasa y, a medida que crecemos tomamos conciencia del paso del tiempo. Los niños viven el momento y no tienen referencias temporales que condicionen sus vivencias. ¿Cuánto falta? ¿Cuándo llegan? Ahora se acerca la Navidad y esperan ese momento con ilusión. Una buena manera de medir el tiempo que falta para ese acontecimiento es utilizar un calendario de adviento. Este calendario nos ayuda a que nuestros hijos tengan una referencia temporal pero sin necesidad de utilizar el conteo ni referencias numéricas que todavía no forman parte de su mundo cerebral. 
Actualmente en muchas tiendas nos ofrecen estos calendarios de adviento pero no tiene nada que ver con un calendario hecho por nosotros mismos en el que podemos ofrecer a nuestros hijos pequeños regalos: chocolatinas, frutos secos, minerales, figuritas de madera o de lana cardada, conchas... Pero además se pueden poner regalos únicos: la sopresa favorita es la que permite dedicar una parte de nuestro tiempo para estar juntos. Este año he preparado por primera vez nuestro calendario de adviento y he introducido sorpresas que no supone nada material sino más bien algo espiritual: cosas que hacer juntos. Por eso en los días en que disponemos de más tiempo hemos propuesto actividades que la rutina diaria no nos permite, por ejemplo, dormir la siesta juntos.
Rollos de fieltro para hacer los sobrecitos
Dicen que el primer calendario impreso fue publicado en 1902 en una librería protestante de Hamburgo. En 1920 aparecen los calendarios con puertas y ventanas en los que se muestran diversas figuras o imágenes de hadas o dioses germanos típicos de la tradición germana. Es en la década de los 60 cuando se popularizan y convierte en un producto de consumo adquirible en cualquier tienda.
Sobres, números y pincitas para montar el calendario
De esta manera, una tradicion que servía para prepara a los niños de las familias cristianas para la llegada de Cristo al mundo, el 25 de diciembre, se ha convertido en una costumbre que ahora supera incluso creencias religiosas. Sin embargo, está bien conocer cuál es el origen de las cosas que hacemos cada día, darles un sentido y respetar las tradiciones que muchas veces utilizamos sin saber exactamente qué estamos haciendo.
Calendario preparado para cada día descubrir una sorpresa
¿Qué es el Adviento? El Adviento vienes del latín y significa adventus redentoris o venida del Redentor. Corresponde con el primer periodo del año litúrgico cristiano y es un tiempo para la preparación espiritual de cara a la celebración de la Navidad. Incluye los cuatro domingos más próximos a la celebración de la Natividad por lo que puede variar su incio desde el 27 de noviembre al 3 de diciembre según el calendario anual. Desde la comercialización del calendario de adviento lo que hacemos en la mayor parte de las familias es celebrar o cuantificar los 24 días anteriores a la Navidad, partiendo desde el día 1 de diciembre.
La mesa de estación con los reyes del invierno
En la pedagogía Waldorf además, los niños celebran el paso de cada uno de estos días encendiendo una vela y elaborando la Corona de Adviento. Además leemos los cuentos de Adviento y Navidad: un cuento diferente para cada día de Adviento. De esta manera buscamos el recogimiento y la concentración en nosotros mismos que nos llevará hasta el día más corto del año. Ese día que está muy próximo al de la Navidad -al nacimiento del niño Jesús- es el solsticio de invierno y, a partir de ahí, empezará de nuevo la luz del sol a ir recuperando su espacio en el cielo. En el aula y en muchas casas se acompaña toda esta liturgia con la mesa de estación que ahora recibe los elementos decorativos del invierno y que poco a poco dejará a paso a los elementos propios del Belén o nacimiento, donde sus Majestades los Reyes de Oriente vendrán a traer los regalos al niño ya nacido.

Son tantas las ideas para elaborar un calendario de adviento que me es imposible recogerlas todas. Os recomiendo que miréis en pinterest donde hay modelos tan bonitos como estos. Con la ayuda de mi madre este año me he estrenado en esto de los calendarios de adviento y hemos hecho el nuestro con fieltros de colores. Pero son muchas más las opciones: con materiales reciclados, haciendo paquetitos de papel, cosiendo... todo puede ser una creación única, como lo es nuestra propia vida a lo largo del viaje en el tiempo...

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