ENTRE DINOSAURIOS Y HOMÍNIDOS

Visitar Dinópolis en pleno verano implica que, al llegar a la zona de aparcamientos pienses: "¡Imposible hacer la visita con este calor!". Sin embargo, cuando entras en las instalaciones te das cuenta que sus diseñadores tuvieron este factor muy en cuenta -y también el frío del invierno- haciendo que casi todo el recorrido y las exposiciones se encuentren dentro de dos grandes pabellones.




Museo Paleontológico, Dinópolis (Teruel, 2014)
La visita cuesta 27 € a los adultos, 21,50€ a las personas que no han cumplido los 11 años o superan los 60 y es gratuita para los menores de 4 años. Como suele ocurrir en este tipo de parques hay que hacer una buena inversión económica, sin embargo, en este caso bien vale la pena. No es un parque demasiado grande, mejor dicho, no es uno de esos centros de atracciones mastodóntico. Los únicos mastodontes son los restos y réplicas de dinosaurios que se exponen en sus salas. Realmente han conseguido un equilibrio perfecto para informar y enseñar al visitante los aspectos más relevantes de la época de los dinosaurios y, simultáneamente, ofrecer actividades lúdicas en las que todos podemos disfrutar.
"El último minuto", Dinópolis (Teruel, 2014)
"El viaje en el tiempo" y "El último minuto" son dos espectáculos que recrean, mediante una secuencia de escenas en las que se incluyen réplicas mecanizadas de dinosaurios, mamíferos extintos y homínidos, cómo debió ser la vida en nuestro planeta en aquellos tiempos. Cabe destacar la ambientación y el realismo mediante la luz, el sonido y la cuidada escenografía. En algunos momentos era fácil sentir temor ante aquellas increibles criaturas. Menos mal que el visitante va bien protegido...
Actividades diversas en Dinópolis (Teruel, 2014)
El Museo Palenteológico de Teruel puede presumir de tener unos interesantísimos fondos que muestra en parte a los visitantes. Las réplicas de los grandes fósiles y el conjunto de paneles están elaborados muy cuidadosamente. Cada una de las salas muestra información relevante y la manera en que está expuesta logra captar la atención de adultos, jóvenes y niños. Nosotros quedamos paralizados ante la observación de los esqueletos de la enorme tortuga gigante, el elasmosaurio, el tricerátops, los T-Rex y otros compañeros de andanzas de aquellas épocas.
Museo Paleontológico, Dinópolis (Teruel, 2014)
Nuestra visita fue lente y tranquila y, debido al calor, decidimos renunciar a la Paleosenda y el Sauriopark. Era imposible estar en la calle a aquellas horas. Pero era posible participar en los espectáculos de teatro, de marionetas y animación que tenían lugar en horarios concretos como, por ejemplo, "Turol Jones y la máquina del tiempo". Para nuestros hijos fue impactante asistir a la película en 3D en el cine de Dinópolis. Era su primera experiencia de cine 3D y eso de ver a un pteranodón volando al alcance de la mano les pareció alucinante, a la vez que por poco huyen ante la presencia de aquellos malvados dinosaurios depredadores de la película.
"El último minuto", Dinópolis (Teruel, 2014)
Hay que recordar que Dinópolis es un centro asociado a otros que se distribuyen por toda la provincia de Teruel constituyendo el Territorio Dinópolis. Es interesante planificar la visita para disponer de varios días y así poder acudir a PeñarroyaRubielos de Mora, Castellote, Galve, Albarracín y Riodeva. En todas estas localidades hay un interesante lugar que visitar para completar y ampliar nuestro conocimiento sobre la vida de los dinosaurios.
Museo Paleontológico, Dinópolis (Teruel, 2014)
Nuestro viaje en el tiempo no se detuvo en Teruel: nuestra ruta continuaba siguiendo la historia de nuestro planeta. Como sabéis, hace 65 millones de años un evento catastrófico -la caída de un enorme meteorito- y, probablemente, otras circunstancias, llevaron a la extinción masiva de los dinosaurios y de otras muchas especies. Sus descendientes más directos, las aves, aprovecharon esa situación para disfrutar de una posición más privilegiada en el planeta. Junto a ellas, los pequeños mamíferos, pudieron aprovechar la oportunidad que les daba este cataclismo. Es una larga historia pero el caso es que miles de años más tarde apareciero  los Homínidos en el continente africano. Así termina la visita a Dinópolis y nosotros, como nos quedamos con  ganas de saber más, decidimos continuar nuestro viaje hasta Burgos para visitar el Museo de la Evolución Humana (MEH) y conocer algo más del trabajo que los paleontólogos han llevado a cabo en las últimas décadas en la Sima de los Huesos.

Acceso al Museo de la Evolución Humana (Burgos, 2014)
No cabe duda que la inversión en este museo ha sido elevada mientras que las tarifas de acceso son muy económicas y hay múltiples reducciones y gratuidades. Nosotros únicamente pagamos 6 euros entre los cuatro. La visita puede combinarse con un recorrido por la Sierra de Atapuerca pero, debido a la época del año, a nosotros no nos pareció buena idea y preferimos visitar únicamente el MEH. El edificio está ubicado junto a los jardines del río y desde que entras te sientes atraido por ver la exposición, es un lugar acogedor.

Museo de la Evolución Humana (Burgos, 2014)
La visita se inicia en la parte baja del edificio. Para ello es necesario bajar una serie de rampas de manera que el visitante podría creer que está entrando en la mismísima Sima de los Huesos y en la Trinchera. En unas pequeñas salas, a baja temperatura y casi sin luz, se exponen algunas de las piezas más importantes de la exposición: los restos de nuestros antecesores decubiertos en los yacimientos burgaleses.
Museo de la Evolución Humana (Burgos, 2014)
Para hacer la visita los niños disponían del Mapa de los Tesoros del MEH que hace más accesible el recorrido ya que ellos pueden identificar los diez puntos fundamentales del museo guiando a los mayores en el descubrimiento de las grandes sorpresas que allí les esperan. Para todos nosotros fue emocionante llegar a la planta 0 y encontrarnos allí con la sección dedicada al H.M.S.Beagle y su viaje alrededor del mundo en el que Charles Darwin pudo estudiar y reflexionar sobre la evolución y los mecanismos que la hacen posible.
Museo de la Evolución Humana (Burgos, 2014)
La exposición continúa con el estudio del órgano más especial de los seres humanos: el cerebro. Junto al cerebro, se desarrollan los elementos asociados a nuestro ingenio: las herramientas, el arte y el fuego. Nos encantó "entrar en nuestro cerebro" y disfrutamos con los audiovisuales sobre la importancia del fuego y la biodiversidad de nuestro planeta. Son destacables los paneles en los que se explica la creación de las pinturas rupestres que consiguen un grado de realismo muy llamativo.
Museo de la Evolución Humana (Burgos, 2014)
No podíamos abandonar la ciudad sin recorrer su casco antiguo y observar uno de los edificios más hermosos que la mano del ser humano ha creado: la Catedral de Santa María. El bello edificio sobrecoge a cualquiera y puso el broche de oro a esta etapa de nuestro viaje.

Arco de Santa María (Burgos, 2014)
Estas actividades nos han permitido constatar que adultos y niños, jóvenes y ancianos, podemos compartir nuestro tiempo y disfrutar juntos de la vida. ¿Por qué será que a las personas nos encanta organizar, sistematizar y clasificar nuestro mundo? Realmente organizar nuestra realidad puede ser muy útil pero también,  en muchas ocasiones, puede ocasionar problemas asociados a la discriminación y la exclusión. A veces, esa manera de compartimentar nuestro mundo por grupos de edad puede ser una enorme limitación para nuestro crecimiento como personas y nuestra interacción con aquellos que, ya sea por su corta edad o por su larga trayectoria de experiencias personales, pueden enriquecer nuestra vida de manera superlativa. Este verano hemos tenido la oportunidad de seguir afianzando nuestra convicción de que compartir nuestro mundo con nuestros hijos es realmente fantástico. 
Catedral de Santa María (Burgos, 2014) 

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