A BORDO DEL FERRY YAGHAN



22:15 h: La noche es gris. Navegamos hacia el sur en un mar rizado. Se nota que estamos en el estrecho porque el movimiento es estable, aunque de vez en cuando se siente el envite de alguna ola. Hemos recorrido unos 60 km desde que salimos de Punta Arenas hace cuatro horas. A nuestra derecha, a babor, el monte Tarn conserva algunos neveros, se muestra oscuro y coronado por una densa capa de grises nubarrones.



Son las 22:16 h. y Pau, con santa paciencia, intenta que los niños se duerman. Están demasiado emocionados para conciliar el sueño.  

22:35 h: pasamos frente al Faro San Isidro. Sus intensos y rítmicos flashes de luz amarillenta iluminan la noche que todavía no es oscura, más bien de un color gris plomizo.  

22:48 h: por fin, los niños se han dormido. A Ferran le ha costado un poquito más. Ahora nos toca a nosotros.  

6:31 h: Ernest se ha despertado hace un ratito. Se siente el frío que debe hacer en exterior, hemos dejado atrás el verano austral. No he dormido demasiado. No sé dónde estamos exactamente pero ya debemos haber salido a mar abierto. A babor, a lo lejos, hay algunos islotes. Pasan gaviotas volando majestuosamente, quizá sea algún albatros. El ferry pega bandazos, hay olas de un par de metros -poca cosa si pienso en el oleaje que encontramos cruzando el Atlántico con el Guanahani. A estribor el paisaje es espectacular. Grandes montañas, algunas con bosques hasta la orilla. Grandes acantilados. Nieve en las cumbres. El día está muy gris pero ya hace más de una hora que amaneció. En la oscuridad de la noche he intuido montañas con grandes graciares.  

8:27 h: Acabamos de desayunar. Estamos entrando en el Canal Ballenero. El mar está nuevamente tranquilo. Hace una hora hemos disfrutado con los saltos de dos familias de leones marinos que hemos encontrado a nuestro paso. Por primera vez veo estos animales en libertad. Ya hay muchas cumbres nevadas, se nota que aquí el clima es riguroso todo el año.  

9:21 h: El paisaje es espectacular. Darwin decía que era como una Escocia hundida. No he visitado nunca aquel lugar pero sí sé que sus formaciones geológicas se encuentran entre las más antiguas del continente. La primera impresión es que estas montañas son muy viejas, que están muy desgastadas por el tiempo, que han sufrido largamente el embate de los agentes atmosféricos. Darwin también describía detalladamente la vegetación, que no ha cambiado desde entonces. Los bosques de lengas no superan los 300 metros, a partir de ahí los pastos combinados con líquenes, musgos y hepáticas tapizan la roca hasta allá donde la nieve empieza a cubrirla. Evidentemente, desde aquí, nosotros sólo apreciamos la alfombra verdeamarillenta que forman.  

13:05 h: Estamos navegando el Canal Ballenero. Después de 19 horas nos acercamos a la zona de los ventisqueros que esperamos poder disfrutar. En la cara sur de la Cordillera Darwin es donde aún perduran estos glaciares. Sí, en la cara sur, al contrario que en nuestro hemisferio, aquí ésta es la vertiente menos expuesta a la insolación y por tanto donde se dan mejores condiciones para que perduren los acúmulos de hielo. Hemos comido siguiendo el horario británico de este ferry y ahora Ernest ya duerme la siesta. Ahora falta Ferran. Entonces nosotros también intentaremos conciliar un poquito el sueño.  

14:44 h: Los niños siguen durmiendo. Mientras, nos hemos cruzado con una nave crucero y acabamos de disfrutar con los hielos del primer glaciar. Sólo nos falta un poco más de luz para poder ver con intensidad el color azul del hielo que ahora sólo intuímos.  

15:11 h: es emocionante. La lengua del glaciar llega prácticamente hasta el mar. Un río inmenso de hielo surge de un valle amplio. Algo tan frío... Pero tan espacial...  

16:52 h: Estamos desbordados ante tanta belleza. Decenas o centenares de cascadas descienden desde los glaciares que valle tras valle se suceden mostrando su majestuosidad. La cantidad de agua dulce que llega al canal es tan inmensa que cambia el color de las aguas. El azul del hielo milenario es precioso. Las grietas enormes. Y ¿cómo debía ser antes de que el aumento del efecto invernadero redujese cantidad de hielo almacenado aquí? Esto sí que debe haber variado desde que los primeros navegantes europeos llegaran aquí. Si ahora sobrecoge, en aquel momento debieron quedar anonadados.  

17:51 h: Pau me recuerda la travesía de aquellos cinco hombres en la pequeña barca James Caird, turnándose para remar durante más de 2000 km, en océano abierto, con lluvias permanentes, hielo, hambre y, como aliciente, la necesidad de sobrevivir para regresar a la isla Elephant a recoger a sus compañeros del Endurance. Y a nosotros nos cuesta salir a cubierta porque está chispeando y debe haber 10C de temperatura...  

19:55 h: Un alto "en el camino" para detenernos Estancia Yendegaia a descargar varios palés de paja. En este lugar aislado viven una docena de personas. En el momento de entrar en la bahía ha salido el sol, se han abierto las nubes y hemos podido disfrutar de un paisaje increíble mientras un grupo de hombres descargaban las balas de paja a pulso. He podido bajar del barco para tomar unas fotos. Realmente el lugar es precioso, pero qué duro debe ser vivir aquí.  

20:15 h: Ahora navegamos el Canal del Beagle. Aquí las aguas están mucho más agitadas. El ferry avanza estable pero el movimiento del mar es extraño, con olas en muchas direcciones y muy quebradizas. Hace viento pero luce un sol estupendo que nos permite disfrutar plenamente de las altas cumbres y de los bosques.  

21:10 h: Puerto Navarino a estribor y Ushuaia a babor.  El Canal del Beagle es la frontera natural entre esta orilla de Chile y Argentina. Vamos avanzando sobre esa línea imaginaria que han inventado para separar estos países. Las montañas situadas al sur de Ushuaia son impresionantes. Algunas nubes aparecen sobre el cielo que empieza a adquirir los colores del lento atardecer austral. La luna, casi llena, le da a la imagen el complemento perfecto. Ya falta poco para llegar a nuestro destino. Unos 40 kilómetros.

23:15 h: Prácticamente es de noche y hemos llegado a Puerto Williams. Sopla un fuerte viento. Podemos dormir esta noche en el ferry pero hemos decido desembarcar. Comienza nuestra nueva etapa, ahora en Tierra de Fuego, en la municipalidad del Cabo de Hornos. Como dicen aquí, más allá del fin del mundo. 

 En enero de 1833, el capitán Fitzroy, anotó en su diario: "Desde donde se miraran, en ciertas partes estos enormes glaciares eran del más bello color celeste o verde mar sobre el sólido hielo, debido a la transmisión diferencial de la reflexión de la luz. El azul era el color prevaleciente, y el contraste que hacían con el blanco deslumbrante del hielo, con el follaje verde oscuro, el precipicio casi negro y el profundo azul índigo de las aguas. Era muy hermoso y llamativo".

Etiquetas: , , , , , , ,